Finalmente, el presidente Mauricio Macri presentó su tan anunciado paquete de ajuste económico en el Centro Cultural Kirchner, frente a funcionarios, empresarios y una comitiva del Fondo Monetario Internacional (FMI). Las medidas fueron anunciadas por Macri como “la necesidad de pensar una agenda de reforma permanente”, la que planteó en tres ejes principales: “el de la responsabilidad fiscal, el del empleo y la república y la calidad institucional”.

Luego de críticas a los gobiernos anteriores (“Durante muchos años los argentinos vivimos en la lógica autocomplaciente del fracaso”, “durante años nos miramos el ombligo”), el presidente apuntó al gasto público, presentando reformas en la responsabilidad fiscal, la inflación y los impuestos.

La primera propuesta en ese sentido será refundar la relación entre la Nación y las provincias para “desandar la escalada de impuestos”. “Necesitamos menos impuestos y más obras y todo con equilibrio fiscal”, aseguró.

Frente a los gobernadores, entre los que se encontraba Rosana Bertone, Macri les pidió a todos ellos “un compromiso para que nunca volvamos a tener inflación”. También se refirió al sistema previsional argentino, pero advirtió “esconde serias inequidades y no es sustentable”, apuntando a las jubilaciones de privilegio como “regímenes especiales que habilitan a algunos a jubilarse a los 45 o 50 y otros a los 65”.

Con respecto a la reforma laboral, Macri dijo que se presentarán alternativas desde el Ministerio de Trabajo para la formalización del trabajo no declarado, nuevas formas de contratación y capacitaciones, al momento que cargó contra los juicios laborales a los que calificó como “excesivos” o directamente que son “una mafia”. Y les recriminó a los gobernadores no haber adherido a la nueva ley de ART, que limita la posibilidad de un trabajador de abrir un reclamo por accidentes laborales y dificulta el acceso.

Con respecto a la reforma institucional, el presidente criticó la cantidad de empleados y los altos sueldos y licencias que tienen el personal judicial, donde “funcionarios de todos los gobiernos logran ubicar amigos, parientes y militantes de sus agrupaciones”. También atacó al poder legislativo donde “hay legisladores que tienen más de 80 empleados”.

Otro blanco de las críticas del presidente fueron los sindicatos, ya que “no puede ser que haya más de tres mil sindicatos en la Argentina y que sólo 600 firmen paritarias”. “Tenemos que tratar una línea de austeridad”, dijo Macri, inaugurando otro proceso de ajuste para la Argentina.

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