Durante el fin de semana último se realizó la colocación de la cuba de la toma de agua del río Grande, que estará abasteciendo a la planta. Dicho artefacto de hormigón armado de grandes dimensiones, cumple la función de mantener estable y anclado el caño de toma de agua en el río.

En este sentido, la secretaria de Obras y Servicios Públicos, Gabriela Castillo, explicó que “se hizo un nuevo terraplén para poder instalar la cuba y vincularla con la sala de bombeo”, que es la que impulsa el agua a la Planta. Ahora solo queda abrir la boca que da al agua, rompiendo ese terraplén de defensa que se hizo al momento de la obra”.

Castillo destacó la importancia de dicho trabajo ya que “se venía trabajando en la costa del río, en preparar el terreno para la colocación del artefacto y finalmente se logró que la cuba quede casi a un metro por debajo del caño de la antigua toma de agua”.

“Con esta profundidad queda garantizada una afluencia permanente de agua, sin los problemas que teníamos antes con la fluctuación de los niveles del río”.

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