Según un informe de la inteligencia naval de Estados Unidos, el submarino argentino habría sufrido una “una implosión” a 400 metros de profundidad que liberó una energía equivalente a seis toneladas de TNT y, en cuestión de 40 milisegundos, destruyó la nave de tal modo que sus 44 tripulantes tuvieron una “muerte instantánea”.

“No se ahogaron ni experimentaron dolor”, sostiene el informe. Aunque la tripulación pudo haber sabido que el colapso era inminente, nunca supo qué estaba ocurriendo”.

La información fue difundida por el diario francés Le Monde, que se hizo eco de los detalles de un informe elaborado tras un análisis de las detecciones acústicas sobre la explosión admitida hace poco más de un mes atrás por las autoridades del gobierno argentino y de la Armada nacional.

Según el informe estadounidense no sólo hubo un mero “evento anómalo, singular, corto, violento y no nuclear consistente con una explosión”, como se aseguró entonces. La inteligencia de Estados Unidos sostiene que hubo un “colapso (implosión) del casco” del submarino que “se hundió verticalmente a una velocidad estimada entre 10 y 13 nudos” marinos.

Lo que hizo que la explosión tuviera esa fuerza fue “la presión del mar” en ese nivel de profundad, además, asegura que los tripulantes “no se ahogaron ni experimentaron dolor. La muerte fue instantánea”. Todo fue en 40 milisegundos, que es “el tiempo medio del mínimo requerido para el reconocimiento de un evento” de esas características.

“Aunque la tripulación pudo haber sabido que el colapso era inminente, nunca supieron lo que estaba ocurriendo”, dice el documento y agrega que “la energía liberada en el colapso es equivalente a una explosión de casi 6 toneladas de TNT” en la profundidad del mar.

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