Según datos de AFARTE, la producción de teléfonos celulares cerró el año pasado con un volumen de 10,8 millones de equipos fabricados, un crecimiento de menos del 3% respecto a los niveles de 2016.

Desde AFARTE señalan al contrabando como una de las causas de la caída de los niveles de producción y el posterior amesetamiento que experimentó la industria.

Según Federico Hellemeyer, presidente de AFARTE, el hecho de que los volúmenes de producción no despeguen, “obedece al gran crecimiento que tuvo el ingreso de equipos a través del contrabando”.

Según AFARTE, en 2017 entraron ilegalmente al país 3,2 millones de celulares, 8.800 dispositivos cada 24 hs, violando las leyes aduaneras y sin tributar impuestos.

Una parte de este porcentaje se explicó por los cientos de miles de turistas que viajaron a plazas como Estados Unidos, Paraguay o Chile y luego no declararon sus compras en las aduanas fronterizas o en los aeropuertos.

En 2015, AFARTE había detectado la entrada de 2 millones de equipos de contrabando, mientras que en 2014 habían sido 1,5 millones. Lo que significa una expansión del mercado negro en más de un 100%.

Fuente: Iprofesional.com

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