El dirigente de Petroleros Jerárquicos Moisés Solorza  se refirió a la quita de subsidio del Gas Oil y cómo esto afecta a las provincias patagónicas. “El último pacto fiscal aprobado por el Congreso Nacional y que (excepto San Luis), firmaron el resto de los gobernadores provinciales, se transformó en una Caja de Pandora. Cada vez que se desmenuza la denominada ‘letra chica’, nos encontramos con alarmantes consecuencias”.

En esta oportunidad el controvertido pacto afecta directamente y una vez más a los habitantes de la Patagonia argentina ya que en la Ley sancionada “Reforma Tributaria” modifica el artículo 135 y sustituye el inciso d del artículo 7 del Capítulo I, Título III de la Ley 23.966 (texto ordenado en 1998) quitando el subsidio al Gas Oil, entre otros.

​El beneficio, vigente desde el año 2015, fue recientemente eliminado tras aprobarse en el Congreso nacional la reforma tributaria que deroga el inciso d, artículo 7, Capítulo I (combustibles líquidos), a través del cual se exceptuaba del pago del impuesto a la transferencia de los combustibles (ITC) a los consumidores de las provincias de Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.

​La alarma se encendió en la Patagonia, cuando por diferentes medios de comunicación y referentes políticos y sociales de diversos sectores, nos percatamos que esta modificación del texto original de la Ley 23.996, eliminaba, por ejemplo, el subsidio al gas oil, entre otros combustibles refinados como el Kerosene, o el Diésel Oil.

El Gas Oil es combustible vital para la flota de camiones que abastece, no sólo de alimentos a la Patagonia,sino que es por excelencia el combustible que moviliza las economías regionales, dado su rendimiento frente a las naftas. Esta quita de los subsidios llevaría a encarecer aún más los costos de alimentos, logística y un sinfín de consecuencias económicas, deteriorando la calidad de vida de los habitantes de las regiones más alejadas, como es la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico sur, y el resto de las provincias.

 

El texto de la ley

ARTÍCULO 135: Sustitúyese el inciso d del artículo 7, Capítulo I, Título III de la Ley 23.966, texto ordenado en 1998 y sus modificaciones, por el siguiente:

(ARTÍCULO 7: Quedan exentas de impuesto las transferencias de productos gravados cuando:..)

  1. d) Tratándose de los productos indicados en los incisos a) y b) del artículo 4, se destinen al consumo en la siguiente área de influencia de la República Argentina: provincias del Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, el Partido de Patagones de la provincia de Buenos Aires y el Departamento de Malargüe de la Provincia de Mendoza. Para los productos definidos en los incisos g), h) e i) del artículo 4 que se destinen al consumo en dicha área de influencia, corresponderá un monto fijo de dos pesos con doscientos cuarenta y seis milésimos ($ 2,246) por litro.

El importe consignado en este inciso se actualizará por trimestre calendario sobre la base de las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que suministre el Instituto Nacional de Estadística y Censos, considerando las variaciones acumuladas de dicho índice desde el mes de enero de 2018, inclusive.

 

Texto original de la Ley 23.966

  1. d) Cuando se destinen al consumo en la siguiente área de influencia de la República Argentina: provincias del Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, el Partido de Patagones de la provincia de Buenos Aires y el Departamento de Malargüe de la provincia de Mendoza.

Es decir que la nueva norma no aplica impuestos sobre los incisos a y b del artículo 4, ¿cuáles son éstos? a) Nafta sin plomo, hasta 92 RON; b) Nafta sin plomo, de más de 92 RON; c) Nafta con plomo, hasta 92; d) Nafta con plomo, de más de 92 RON; e) Nafta virgen; f) Gasolina Natural; g) Solventes; h) Aguarrás; i) Gas Oil; j) Diésel Oil y k) Kerosene.

Claramente la intención del gobierno nacional, es grabar de impuestos a componentes sensibles de la estructura de costos al transporte que utiliza Gas Oil, en la Patagonia. Seguramente, este aumento o quita de subsidios, será trasladado al precio final de todos aquellos productos que, no tan solo están en góndolas para el consumo de los habitantes, sino que también a la industria en general y la construcción.

Vemos desde muchos sectores de la sociedad, cómo se están deteriorando las familias patagónicas, y que más medidas como éstas, lo único que está trayendo como consecuencias es más pobreza y desigualdad a una región, región que está siendo debilitada y condicionada económicamente si tomamos por ejemplo que una de las decisiones adoptadas por el Ejecutivo nacional, fue la quita de los reembolsos a los puertos patagónicos, entre otras medidas sensibles, situación que todavía no fue resuelta.

Lo realmente llamativo, es que los equipos técnicos que acompañaron a los distintos gobernadores de la Patagonia, no se hayan dado cuenta de esta modificación, dado el impacto que generará la aplicación de esta norma en sus economías provinciales. En este sentido, pareciera ser que los gobernadores además de desistir a los juicios con el Estado nacional por la quita de coparticipación del 9 % que resolvió la corte suprema de Justicia de la Nación, también hayan aceptado esta quita de subsidios a los combustibles y el pago a la gobernadora María Eugenia Vidal, del denominado ‘Fondo del Conurbano Bonaerense’, a cambio de obras y ayuda financiera para el pago de salarios.

Todo parece indicar que lo sabían y no hicieron nada o muy poco para impedirlo, dada la ‘simpatía política’ que demostró y sigue demostrando por ejemplo, la gobernadora de Tierra del Fuego, Rosana Bertone. Sin lugar a dudas debemos, como ciudadanos afectados en gran medida, exigir reacciones políticas contundentes que tiendan a revertir estos atropellos que sistemáticamente el gobierno encabezado por el  ingeniero Macri, propina a los habitantes de la región.

La eliminación del precio al denominado ‘Barril Criollo’, al petróleo crudo pesado, trajo como consecuencias miles de compañeros petroleros despedidos, cesantes y un tendal de compañías pymes petroleras al borde de la quiebra. Sumado a las tarifas de electricidad y gas que afecto a toda la población, sin contar con los miles de despidos en organismos estatales que están generando situaciones impredecibles socialmente en el corto plazo.

Los salarios están cada vez más confiscados por tarifas y canasta básica, las paritarias están a la baja, la inflación no se detiene y genera cada vez más pobres, la economía no repunta y la ‘lluvia de inversiones’ es solo un slogan. El endeudamiento es feroz y casi obsceno, destinado a saciar los intereses especuladores y no los de una sociedad que voto por ‘el cambio’ para mejorar su calidad de vida y el desarrollo de procesos productivos.

Esperemos que estos actos en contra de los patagónicos no sean una serie de felonías por parte de quienes dirigen los destinos de la patria.

Por lo pronto y por suerte hay reacciones como las del diputado Martin Doñate del bloque FPV-PJ que dijo: “¿Cómo pretende el Gobierno nacional un mejoramiento en las economías regionales cuando le aplica un aumento sideral en un insumo sustancial, como lo es el combustible para la logística y la cadena de producción de estos sectores? Mal que les pese y les moleste escucharlo, estamos frente a un gobierno insensible e incapaz que gobierna con un solo propósito: transferir los recursos del estado y los trabajadores a los sectores más concentrados de la economía de donde ellos mismos provienen”.

El diputado nacional rionegrino, anunció que presentará un proyecto de ley para que el Gas Oil, el Diésel Oil y el kerosene vuelvan a ser subsidiados en la región patagónica.

Debemos sumarnos a la iniciativa y exigir el acompañamiento firme de los intendentes y gobernadores de la región, pero por sobre todo, los patagónicos debemos unirnos en la búsqueda de organizarnos, romper los cercos informativos monopólicos para estar atentos a todos estos actos de injusticia, tener solidaridad con los que menos tienen y participar activamente en función de buscar alternativas políticas que reviertan esta dura realidad”.

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