Pablo Ibañez, Secretario de Prensa de la UOM Río Grande, fue consultado por Radio Nacional Ushuaia sobre el acuerdo firmado el día de ayer y dijo estar “con mucha bronca” ya que “no es fácil resignar dos años sin aumentos de sueldo, pero con la tranquilidad de sostener los puestos de trabajo. Es una disyuntiva, prácticamente una extorsión a la que nos hemos sometido por parte del gobierno nacional.”

“Así lo hemos entendido la mayoría de los compañeros en cada una de las asambleas y por unanimidad en el congreso de delegados”, dijo Ibañez y relató que habían cerrado el acuerdo salarial de este año hasta junio 2018 y el congelamiento de salarios firmado ayer comenzaría a partir de ese mes hasta el mismo mes del año 2020. “Hasta el año que viene teníamos un 23% y con una cifra no remunerativa que ronda los $16500”, dijo el secretario.

“Lo que se frena es el sueldo de un trabajador metalúrgico convenido. Nosotros tenemos el compromiso de que se continúe con la modalidad de efectivos y de personal de prestación discontinua. El resto de las modalidades se van a ir enmarcando de acuerdo a como responda el mercado. Recordemos que estamos ante tal vez la peor baja de ventas de los últimos 5 años.”

En Río Grande hay  cerca de 6500 trabajadores metalúrgicos. Según Ibañez, la situación de los trabajadores ya veía siendo advertida “hace dos años atrás, que se podría llegar a dar cuando asumió este gobierno y la historia se repite. Este es el menor impacto posible que teníamos, porque si una economía familiar ya está garantizada con el ingreso paritario que conseguimos este año y que va hasta el año 2018, pidiendo que se ajuste con un  30% menos es como pedirle que se ahoguen financieramente. No lo vemos como positivo.”

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